Capítulo 5; Adicta.
-Renesmee—
Al principio intentó resistirse, pero pronto se relajo y sus calidos labios formularon una respuesta a los míos, cosa que me sorprendió gratamente, esperaba que se apartara, que saliera espantado, o algo así. No le había besado esperando ser correspondida, el único motivo era, que todo mi ser, hasta el lugar más recóndito de mi cuerpo deseaba sentir el tacto de los labios de Jake. Salimos a la superficie, nuestras bocas se separaron unos instantes, que a mi me parecieron eternos, para tomar aire y volvió a posar sus tiernos labios sobre los míos. Me acaricio la mejilla con suavidad mientras que con su mano libre me acercaba a su musculoso cuerpo.
Mi pobre y ya de por si acelerado corazón palpitaba absolutamente desbocado.
Mordisqueo mi labio inferior de forma traviesa y fue recorriendo sin ninguna clase de pudor, mi cuello hasta la clavícula, con apasionados besos que me hicieron rozar el cielo.
De pronto, paró y soltó un suspiro. Su ávido aliento acarició mi piel como despedida de lo que había sido uno de los mejores momentos de mi corta vida y el comienzo de un sueño del que yo no quería despertar.
Esto no esta bien- balbuceó.
Parecía que Jacob me iba a despertar a la fuerza.
Gruesas lagrimas cayeron por sonrosadas mejillas y comencé a llorar silenciosamente, me dolían tanto aquellas palabras, no por que me sintiera rechazada por mi amor platónico por excelencia, después de aquel loco beso que había hecho que me temblaran las piernas bajo el agua, sabia que me amaba tanto como yo a él, eso no podía negarlo por más tiempo.
Lloraba por que entendia el por que no estaba bien aquello, aun era muy joven, mejor dicho, aun no tenía suficiente experiencia en la vida y no debía atarme tan pronto.
Mi mente lo sabia, pero mi corazón no estaba dispuesto a ceder, su mensaje era muy claro.
PUM JACOB, PUM JACOB, PUM JACOB, PUM JACOB, PUM JACOB, PUM JACOB.
Jake abrió las extremidades para abrazarme. Tenía gracia, el mismo hombre por que lloraba me consolaba.
Me aparte de la trayectoria de su abrazo echándome hacia atrás, sus brazos se quedaron suspendidos en el aire momentáneamente y los bajo abatido.
No podía tocarle en aquel momento, el mero contacto me haría perder la cabeza.
No quería hacerte daño pequeña…- tenía la voz quebrada, como si estuviera llorando pero sin soltar ni una mísera lagrima.
Asentí de forma mecánica y me humedecí los labios para decir algo, pero fui incapaz de pronunciar sonido alguno.
Su beso me había dejado sin habla.
Como dolía…
En ese momento la voz de Seth Clearwater que nos miraba desde la orilla me sobresaltó.
- Ey-chillo mi siempre jovial amigo quilate, corrió hacia nosotros sin importarle que sus pantalones raídos se mojaran. Para ellos llevar ropa era una quistión meramente estética.
-Tío, menos mal que te he encontrado.
-¿Qué ocurre Seth?-pregunto Jake apartando la vista de mi.
-Ha habido un accidente en masa en la carretera principal, algún idiota a frenado de golpe y algún otro idiota no respetó la distancia de seguridad y PUMBA- hizo un aspaviento que a mi se me antojo divertido.- Leah esta que se tira de los pelos… súper borde… histérica perdida.
-¿Esta saturada y se ha puesto a pegar berridos no?, has hecho bien en huir, tiene que acojonar- bromeo Jake.
-En realidad…venia a pedirte tu ayuda.- Seth miro a Jacob con cara de cordero degollado.
Claro que os ayudare chaval- le di una palmadita en el hombro tan fuerte que pensé que Seth se desarmaría en cualquier momento- pero antes tenemos que dejar a Nessie en casa.
El chico me miro como si no hubiera reparado en mi presencia hasta ese momento- oh… Nessie lo siento no te había visto, ya sabes… he venido corriendo y…
Hice un gesto despreocupado con la mano.
Jake y Seth se miraron. Seguramente habria notado mi falta de comunicación, cosa rara, normalmente cuando estaban ambos me ponia a parlotear sin parar, las palabras salían solas en su compañía.
Cinco minutos mas tarde los dos licántropos se dedicaron a sacar la Harley, que estaba metida medio enterrada en la arena y la metieron en la camioneta del taller donde trabajaban.
Subimos todos a aquella tartana, Seth al volante. Yo me puse detrás con las manos fuertemente pegadas a mi pecho, temiendo que si las soltaba mi cuerpo se partiria en dos por el dolor que me producía no poder estar a menos de cinco centímetros de la boca de Jacob, era como estar sedienta y cansada en medio del desierto, tener una fuente con agua fresca delante y no poder beber ni una sola gota.
Jake abrió la puerta del copiloto dejo algo en la guantera que no pude identificar y cerro la puerta para sentarse conmigo atrás, Me revolví impaciente en el asiento.
Nos pasamos gran parte del camino mirándonos fijamente, casi sin parpadear. Su mirada hacia que mi sangre se calentara y se congelara al mismo tiempo.
Pude percibir que detrás de sus ojos marrones había algo oculto, estaba intentando decirme algo, algo que yo debía saber. Su miraba demostraba, deseo, amor y ¿culpa?. Era un secreto a gritos que yo debía saber cuanto antes.
Seth nos miraba cual cotillea através del espejo retrovisor mostrando una amplia sonrisa.
Cuando llegamos a casa Jake no se paro a hacer su habitual visita a mamá , ni siquiera por el placer de hacer algún comentario para molestar a tía Rosalie, comprendí que tenía prisa, pero supuse que uno de los principal motivos no quería que papa le leyera la mente y viera lo ocurrid entre nosotros todos.
Era lógico, yo tanbien tendría miedo con un padre como el mío.
Que pases un buen día preciosa- se despidió en la puerta de mi casa dándome un suave beso en la mejilla.
Hubiera querido decirle tantas cosas pero no había suficiente tiempo.
Toque mi embobada, sus besos fueran donde fueran se habían convertido en la mas fuerte de las adiciones.
Eché a andar hacia el umbral de mi casa, al tiempo que oía el rugido del motor de la camioneta de la camioneta que salía a toda prisa de allí.
Aspire una bocanada de aire, un intenso efluvio de coló por mis fosas nasales, había un vampiro pegado muy cerca de mi, Gire mi rostro y encontré a un sexy a aterrador vampiro de ojos traviesos color miel, pelo espeso y rubio que enmarcaba su perfecta y asimétrica cara. Me miraba con una sonrisa traviesa
- Blake-exclame
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