Capítulo 11:
El día que me imprimé de Jacob Black.
-Renesmee-
Me mordí el labio intentando controlar mis impulsos. No era fácil resistirse a Jacob Black.
Era consciente de que me mostraba la mejor de sus sonrisas para que no me sintiera mal, rechazada, o poco deseada.
-Somos una panda de pasionales, pequeña- mascullo sin dejar de sonreír.
-En parte es mi culpa-murmure- yo estoy todo el día, provocándote.
Me enredo el pelo juguetonamente- bueno, si preguntan, diremos que es culpa de tu parte de vampiro, y todo ese royo de la atracción que las sanguijuelas producís en los humanos, al fin y al cabo, yo soy un hombre- alzo ambas cejas poniendo mas énfasis en la ultima palabra.
Rodee los ojos-eres un hombre lobo, nadie se va a tragar que te sientas atraído por mi lado vampiro.
Discutimos largo rato, intentado explicar el porque de nuestra voracidad sexual.
-¿Las hormonas?. Yo de adolescente estaba muy salido-se mordió el labio, reflexionando- bueno y ahora también… para que engañarnos…-soltó una carcajada y me miro.
Le estaba fulminando con la mirada- así que ¿estabas muy salido eh?- gruñí.
- Venga, no te pongas celosa- poso sus labios sobre mi coronilla con dulzura- si te sirve de consuelo solo acosé a tu madre.
Le pegué un puñetazo en el pecho apartándolo de mí, francamente molesta.
El monstruo de los celos rugía en mi interior como una bestia que desea sangre fresca.
Lo peor era que me sentía fatal, tenía celos de una de las personas más importantes de mi existencia, mi madre, por algo que ocurrió hace mucho tiempo.
Estaba completamente segura de que Jake me necesitaba como al aire que inundaba sus pulmones, no porque yo fuera pedante o una creída, él me lo demostraba cada vez que me miraba a los ojos y de sus labios salían las palabras "te quiero". ¿Pero entonces porque me desgarraba por dentro imaginar a Bella y Jacob adolescentes besarse tal y como Jake lo hacia ahora conmigo?. Note algo caliente recorrer mi mejilla. Pose una mano sobre mi rostro y me percaté de que estaba llorando.
Me encontraba tan absorta en mis infructuosos pensamientos que ni siquiera me había dado cuenta hasta entonces de mis lágrimas.
Note que Jacob me abrazaba por detrás. Seguramente notándose completamente culpable por mi llanto.
-Mi niña- articuló suavemente en mi oído con voz rota-soy imbecil , lo se… un burro.. no debería bromear con esas cosas.
Me gire lentamente entre sus brazos y le abrace.
No quería discutir, no quería disculpas, lo único que ansiaba en aquel momento, en aquel preciso instante era tener pegado el gran cuerpo de Jake junto al mío. Simplemente con eso bastaba. Poder tocar la piel suave y calida de su rostro con las yemas de los dedos, como estaba haciendo ahora y saber que en cierta forma todo él me pertenecía.
Abrí los ojos de par en par, maravillada y sorprendida al mismo tiempo. ¿Cómo no me había dado cuenta antes? Por fin entendí que no había motivo para estar celosa ni por mi madre ni por nadie. De pronto la verdad se presento clara ante mí. Ambos nos pertenecíamos. Por fin comprendía en su totalidad lo que era la imprimación.
De pronto me sentí relajada.
-Jake- dije en un suspiro mientras me separaba lentamente de él.
-Dime mi niña- me miraba con ojos brillantes de excitación, me adoraba.
Pose mi pálida mano sobre su bronceada mejilla y le enseñe lo que acababa de comprender.
Me dedico una radiante sonrisa cuando aparte la mano de su cara y dijo-¿por eso estabas tan estresada con eso de hacerlo contra un árbol?-río suavemente-pequeña… yo, no necesito que lo hagamos todos los días- besó mi frente y continuo con los labios rozándome la piel.- con que tu seas feliz me vale y lo haremos las veces que quieras pero solo-enfatizo la ultima palabra rozándome la punta de la nariz con los labios-cuando quieras.
Maldito Evan, no volvería a dejar que me diera lecciones sobre la importancia del sexo para un hombre.
Asentí y me aparte de él ,despacio, para poder ver su expresión – Cuando yo quiera- repetí lentamente-¿sabes lo que quiero ahora?.
Sostuvo mí rostro entre sus grandes y calidas manos con infinito cuidado, como si mí piel nívea fuera de frágil porcelana-Pídeme lo que quieras mi niña-dijo Jake en un susurro casi imperceptible para cualquier oído humano.
-Quiero hacer un viaje ínter-lobo – sonreí levemente al recordar mi niñez. Todo el día subida sobre el lomo de aquel gigantesco lobo color marrón óxido, cabalgando como una amazonas enana.
Cinco minutos después ya estaba subida a lomos del flamante lobezno. Sentir el viento en mi cara era maravilloso, notar como mi pelo de fuego revoloteaba alegremente a son del viento era liberador, saber que Jacob estaba entre mis lechosas piernas aun que fuera en su forma de lobo se me antojo excitante y observar el bosque completamente desdibujado a mí alrededor me produjo cierto mareo.
Hacia mucho tiempo que no me divertía tanto, ni siquiera subida sobre mi padre o alguno de mis tíos cuando les da por lucirse delante mía y me llevan encaramada a sus espaldas. Supongo que era porque con Jake todo era una constante aventura.
Nos desviamos del sendero y Jacob me llevo a un arroyo donde paramos para pasar el día. Parecía un escenario muy cuco ,él típico que se ve en las películas, cuando la pareja protagoniza se pierde en un bosque para a tomar agua, tras lo cual confiesan sus sentimientos y acaban besándose pero entonces siempre aparece algún peligro que estropea irremediablemente el momento romántico.
Después de el paseo Jacob estaba muerto de hambre, observé con asombro y cierta envidia como se tragaba tres bocatas del tamaño de mi brazo en un abrir y cerrar de ojos.
No estaba segura de si yo había heredado los buenos genes de los vampiros para no engordar, pero era mejor no arriesgarse.
Enseguida, después de la comilona Jake y yo nos tumbamos cómodamente sobre el suelo del bosque. O mejor dicho él se tumbo sobre el suelo del bosque ,yo me acople sobre mi novio como si de una cama se tratase, pero no pareció importarle, al contrario, aparentaba estar de lo más feliz conmigo encima,
-Jake-musité sobre su pecho. Él abrió un ojo por toda respuesta.
Llevaba tiempo queriéndole hacer esta pregunta pero no había encontrado el momento apropiado. Quizá este tampoco lo fuera en realidad pero tenia que preguntárselo.
-¿La imprimación puede desaparecer?-pregunté con suavidad.
-¿Es una indirecta? ¿o quieres decirme algo?- Dijo con cierto tono de guasa- si lo que quieres decirme es que no quieres estar a mi lado cuando la piel se me descuelgue y me salgan arrugas lo siento, vas a tener que ver tan lamentable espectáculo…
-Jake- rezague bruscamente- esto es serio… estoy preocupada. Lo he estado pensando y si se supone que la imprimación sirve para que los genes lobunos sean traspasados satisfactoriamente…
-Diciendo procrear terminas antes- me informó Jacob sonriendo divertido.
-Bueno si se supone que sirven para procrear y yo de repente cuando termine de crecer mi cuerpo deja de cambiar y no puedo tener hijos la imprimación se ira a pique y tu no me querrás…-empecé a hablar angustiosamente y sin parar – solo faltan unos meses para que mí crecimiento se estanque-proseguí mientras Jacob alzaba una ceja sin podérselo creer del todo.-Mi vida no tendrá sentido sin ti…- Jake me acaricio suavemente la mejilla- relax- susurro, pero yo no le escuchaba seguía diciéndole lo mucho que le quería y lo que le necesitaba- Nessie- me llamo intentando captar mi atención- por que a mi me daría algo…-seguí diciendo cada vez mas alterada.
- Por dios-me tomo por los hombros perdiendo la paciencia y me beso con brusquedad, enmudecí en el acto al sentir sus suaves y calidos labios sobre los míos. Cuando se separo refunfuñe y forcejee. El sonrió- tranquila, ahora te sigo besando- soltó una carcajada-Escuchame- asentí levemente mirándole con ojos brillantes esperando que me besara de nuevo-si la imprimación funcionará así no haría falta la imprimación como tal, para eso seria mas lógico que nos fuéramos tirando a cada fémina que encontráramos, ¿no crees?.
Incline la cabeza reconsiderando sus palabras-no lo había visto así.
-Pues ya esta, deja de comerte esa linda cabecita- me sonrío con ternura. Las mariposas de mi estomago revolotearon cruelmente.
-¿Sabes que hoy estas especialmente sexy?-dije mirándole lujuriosa.
-Oh… oh… esa mirada- Jacob se aparto un tanto de mí fingiendo estar asustado .Y se levanto sigiloso.
Mis sonrosados labios se curvaron en una sonrisa maléfica- no podrás escapar de mi.
El licántropo salio corriendo como si escapara de su peor enemigo, yo le seguí muy de cerca.
-Atrápame si puedes- chillo Jake dando vueltas.
-Claro que puedo- pase de cero a cien en un segundo. Por suerte para mí como lobo él era igual de rápido que yo pero como humano no era rival. Cogí tal velocidad que cuando lo alcance le estampe contra un árbol. -¿Estas bien?-pregunte preocupada.
-Si- respondió Jacob aprisionado entre el árbol y mi cuerpo- violadora de muchachos sexys e indefensos-refunfuñó.
-Ya te dije que serias mío- dije antes de besarle fervientemente para no dejarle escapar hasta que no hubiera terminado con él.
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